¡NO VAS A CREER lo que le faltaba a su negocio para funcionar!

El comerciante distraído Dos comerciantes conversaban y uno le decía al otro: — Oiga, tío, ¿por qué mi negocio no funciona? El tío le preguntó:— ¿Pusiste letreros?— Sí.— ¿Pusiste ofertas?— Sí.— ¿Pusiste propagandas?— Sí.— Entonces, ¿qué pasa? Vamos a ver… Letreros, propaganda, ofertas… ¡Si serás menso! Sastrería se escribe con “S”, no con “C”.

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